¿Existe la obesidad metabólicamente saludable?

por 9 junio, 2020

¿Existe un fenotipo obeso disociado de las alteraciones cardiometabólicas relacionadas con el exceso de tejido adiposo? (1) Los estudios parecen mostrar que alrededor del 20%-35% (varía en la bibliografía, en función del método utilizado) de personas obesas tienen pocas o ninguna alteración asociada, existiendo además la misma proporción de personas en normopeso con alteraciones cardiometabólicas (denominado peso normal metabólicamente obeso). Esta hipótesis sugiere que no se trataría tanto de la cantidad de tejido adiposo como de la calidad de dicho tejido lo que conduce a fenotipos saludables o no saludables, donde, como indican Bravo-Sagua et al. “en los que el tejido adiposo disfuncional o “enfermo” media el desarrollo de enfermedades relacionadas con la obesidad”.

La revisión publicada en 2015 por Karpe y Pinnick (2) en Nature Reviews evalúa la biología del tejido adiposo de la parte superior e inferior del cuerpo. Tal como indican, en los últimos años se ha reconocido clínicamente la existencia de un subgrupo de individuos con obesidad metabólicamente saludable, que no exhiben las características propias de la obesidad, como resistencia a la insulina, dislipemia o hipertensión. A nivel funcional, las diferencias se han relacionado con el concepto de capacidad de expansión del tejido adiposo, ya que la expansión de dicho tejido se puede producir tanto por hipertrofia (agrandamiento de los adipocitos existentes) como por hiperplasia. Los depósitos adiposos regionales parecen responder de forma diferente ante un aumento de peso; mientras que la región inferior del cuerpo muestra una respuesta proliferativa a dicho aumento de peso, los adipocitos del tejido adiposo subcutáneo abdominal muestran una respuesta hipertrófica. Así mismo, los mecanismos que podrían explicar este fenotipo parecen deberse a una interconexión compleja entre factores genéticos, ambientales y de estilo de vida que podrían jugar un papel crucial en su patogénesis.

Griega et al. (3) comentan en su revisión que no está claro que el obeso metabólicamente saludable muestre una menor morbimortalidad que el obeso patológico e incluso algunos autores apuntan a que este podría ser el estado inicial hacia la evolución al estado de obesidad patológica. Por ejemplo, un estudio prospectivo observó que del 30% al 40% de las personas con obesidad metabólicamente sana pasaron a ser metabólicamente insalubre tras 6 años de seguimiento (4) ¿Es la obesidad una enfermedad per se? Ya que, si este tipo de obesidad no se considera patológico ¿Sería necesario tratarlo? A la hora de contestar esta pregunta, sería necesario tener en cuenta que la alteración metabólica que implica la obesidad no es la única alteración que provoca, ya que también está asociada a alteraciones músculo-esqueléticas, reproductivas, etc., por lo que el tratamiento estaría recomendado.

Un estudio interesante realizado por profesionales del Departamento de Endocrinología de la Universidad de Navarra comparó el perfil cardiometabólico/inflamatorio y la prevalencia de intolerancia a la glucosa y DMII en pacientes con obesidad metabólicamente sana y pacientes con obesidad metabólicamente anormal. Tras un estudio exhaustivo, se observó que ambos grupos presentaban un perfil metabólicamente adverso. Por ejemplo, los marcadores de inflamación como la PCR, el fibrinógeno y el número de leucocitos se encontraban aumentados de manera similar en ambos grupos.

La heterogeneidad en su clasificación, la dificultad en la estimación de su prevalencia, el desconocimiento sobre qué variables predicen el deterioro metabólico y la diversidad en los resultados de los estudios realizados ha creado en los últimos años un gran debate sobre la obesidad metabólicamente saludable. Así mismo, se ha observado que existen otros factores que influyen en su prevalencia, como género, edad, etnia, etc. Tal como apuntan los investigadores de la Universidad de Navarra, será necesario utilizar el concepto de “obesidad metabólicamente saludable” con precaución, ya que diversos estudios sugieren alteraciones asociadas a diversas patologías e incluso revisiones sistemáticas y meta-análisis muestran un mayor riesgo cardiovascular en estos pacientes (5,6). Será necesaria mayor investigación al respecto.

Obesidad metabólicamente saludable

Bibliografía:

  1. Bravo-Sagua R, Reyes M, Lavandero S, Cifuentes M. Calcium in Obesity and Related Diseases: The Calcium-Sensing Receptor as a Novel Mediator [Internet]. Molecular, Genetic, and Nutritional Aspects of Major and Trace Minerals. Elsevier Inc.; 2017. 35–44
  2. Karpe F, Pinnick KE. Biology of upper-body and lower-body adipose tissue – Link to whole-body phenotypes. Nat Rev Endocrinol [Internet]. 2015;11(2):90–100. 
  3. Griega JL, Contreras J. ¿Existe el obeso sano? Endocrinol Nutr. 2014;61(1):47–51.
  4. Jung CH, Lee WJ, Song K. Metabolically healthy obesity: a friend or foe? Korean J Intern Med. 2017;32(4):611–21.
  5. Eckel N, Meidtner K, Kalle-Uhlmann T, Stefan N, Schulze MB. Metabolically healthy obesity and cardiovascular events: A systematic review and meta-analysis. Eur J Prev Cardiol. 2015;23(9):956–66.
  6. Zheng R, Zhou D, Zhu Y. The long-term prognosis of cardiovascular disease and all-cause mortality for metabolically healthy obesity: A systematic review and meta-analysis. J Epidemiol Community Health. 2016;70(10):1024–31.
Acerca de Ana Torres
Dietista-Nutricionista, colegiada Nº MAD00254. Especializada en nutrición deportiva y nutrición vegetariana. Asesoramiento nutricional online.

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